Receta de arroz en blanco: cómo prepararlo de forma deliciosa y sencilla (arroz en blanco)

El arroz blanco es un alimento básico en muchas cocinas de todo el mundo. Tanto si cocinas salteados como curry, o simplemente sirves alguna proteína con salsa y verduras, el arroz blanco es una base estupenda. La receta más sencilla es el arroz blanco en su forma más básica: sólo arroz hervido. Es tan sencillo como parece: cuece arroz blanco y disfrútalo, pero nos gustaría darte algunos consejos para mejorarlo aún más.

El arroz blanco está más bueno cuando se cuece a la perfección, sin pasarse ni quemarse. Para hacer la olla de arroz perfecta, sigue estos sencillos pasos:

Ingredientes para la receta de arroz blanco:

Para 4 raciones:
2 tazas de agua
1 taza de arroz blanco de grano largo
1 cucharadita de mantequilla o aceite (opcional)
1 cucharadita de sal (opcional)

Instrucciones para hacer arroz blanco:

1. Enjuaga y escurre el arroz.
Empieza poniendo el arroz en un colador de malla fina y enjuágalo con agua fría hasta que salga el agua clara. Así se elimina el exceso de almidón.

2. Pon el agua a hervir.
En un cazo mediano, pon 2 tazas de agua a hervir a fuego medio-alto.

3. Añade el arroz.
Añade con cuidado el arroz enjuagado y escurrido al agua hirviendo.

4. Reducir el fuego y cocer a fuego lento.
Cubre la olla y reduce el fuego a bajo. Deja que el arroz hierva a fuego lento durante 15-20 minutos, o hasta que el agua se absorba y el arroz esté completamente cocido. Resiste la tentación de mirar dentro de la olla!

5. Deja reposar.
Retira la olla del fuego y déjala reposar, aún tapada, durante 5 minutos.

6. Esponja el arroz.
Utiliza un tenedor para separar suavemente los granos.

7. Añade la mantequilla y la sal.
Si vas a utilizar mantequilla y sal para condimentar el arroz, ahora es el momento. Añade la mantequilla y la sal y remueve para mezclarlo.

¡Eso es todo! Tu receta básica de arroz blanco está lista. Disfrútala como guarnición, como parte de una comida principal, o utilízala como base para una receta más compleja.

Variaciones y complementos de la receta de arroz blanco:

Ahora que ya tienes dominada la receta básica de arroz blanco, prueba a jugar con los sabores y las texturas. He aquí algunas ideas de variaciones y complementos:

Limón y hierbas:

Una vez cocido el arroz, añade el zumo y la ralladura de un limón, junto con un puñado de hierbas frescas picadas como perejil, eneldo o cebollino. Remueve para mezclar.

Coco:

En un cuenco grande, mezcla el arroz cocido con 1 lata de leche de coco y 1 cucharadita de salsa de soja. Remueve para mezclar y sirve con tu curry favorito.

Ajo y cebolla:

En un cazo pequeño, calienta 1 cucharada de aceite a fuego medio. Añade 1 cebolla cortada en dados y 4 dientes de ajo picados. Cocina hasta que las cebollas estén blandas y translúcidas. Añade el arroz cocido y remueve para mezclarlo.

Cilantro y lima:

Mezcla el arroz cocido con el zumo de una lima y un puñado de cilantro fresco picado. Remueve para mezclar.

Consejos para hacer el arroz blanco perfecto:

Enjuaga el arroz:

Este paso es opcional, pero enjuagar el arroz ayuda a eliminar el exceso de almidón y evita que los granos se peguen unos a otros.

No remuevas:

Una vez que el arroz esté cociéndose, resiste la tentación de removerlo. Remover puede liberar demasiado vapor, haciendo que el arroz se vuelva blando.

Utiliza una tapa:

Para que el arroz se cueza uniformemente y no se queme, utiliza una tapa para cubrir la olla.

Deja reposar:

Cuando el arroz haya terminado de cocerse, déjalo reposar, aún tapado, durante unos minutos. Esto permitirá que el arroz se cocine al vapor y quede aún más esponjoso.

Ahora que tienes estos consejos y variaciones en el bolsillo, ¡serás capaz de hacer el arroz blanco perfecto cada vez! Disfrútalo.

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