La pizza italiana es mundialmente famosa por su masa fina y crujiente y sus sabores únicos. Uno de los componentes más importantes de este plato es la clásica masa italiana, que da como resultado una base suave, elástica y sabrosa. Para hacer este tipo de masa, primero necesitarás unos pocos ingredientes básicos como harina, levadura, sal, agua y aceite de oliva virgen extra. Una vez reunidos estos elementos, sigue las sencillas instrucciones de la receta que te damos a continuación para transformarlos en tu propia masa de pizza casera.
¿Qué es la masa de pizza italiana?
La masa de pizza italiana es un tipo de masa sin levadura que suele hacerse con harina de trigo, agua, sal y aceite de oliva virgen extra. Luego se suele dejar levar durante unas horas antes de extenderla y cocerla. El resultado es una base ligera, crujiente y sabrosa, perfecta para las pizzas tradicionales al estilo italiano.
Ingredientes
- 500g de harina «00»
- 1 sobre de levadura de 7g
- 3g de sal
- 300ml de agua templada
- 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
Instrucciones
- Precalienta tu horno a la temperatura más alta (suele ser unos 250 grados Celsius) y pon una piedra para pizza o una bandeja para hornear a precalentar también.
- En un bol grande, mezcla la harina, la levadura y la sal, removiendo bien para distribuir los ingredientes de forma uniforme.
- Añade lentamente el agua templada y el aceite de oliva a los ingredientes secos, removiendo hasta que se forme una masa pegajosa.
- Pasa la masa a una superficie ligeramente enharinada y amásala durante unos 5 minutos, o hasta que la masa se vuelva suave y elástica.
- Divide la masa en porciones iguales (nota: con esta receta puedes hacer dos pizzas grandes o cuatro medianas) y dales forma de bola.
- Coloca las bolas de masa sobre una bandeja de horno o una pala de pizza ligeramente engrasadas y cúbrelas con una toalla húmeda. Deja que la masa suba en un lugar cálido durante 1 ó 2 horas, o hasta que haya doblado su tamaño.
- Perfora suavemente la masa y luego utiliza un rodillo para aplanarla hasta formar un círculo fino y uniforme.
- Una vez preparadas las bases de pizza, añade tus ingredientes favoritos y mete la bandeja o la piedra para pizza en el horno precalentado.
- Cuece las pizzas de 10 a 15 minutos, o hasta que la masa esté dorada y los ingredientes burbujeen.
- Saca las pizzas del horno y déjalas enfriar un poco antes de cortarlas y servirlas.
Consejos para hacer la masa de pizza italiana perfecta
- Al hacer la masa, asegúrate de no añadir demasiada harina, ya que puede dar lugar a una corteza dura y densa.
- Para obtener mejores resultados, se recomienda utilizar harina «00», un tipo de harina de trigo italiana finamente molida y perfecta para hacer masa de pizza. Si no encuentras harina «00», puedes sustituirla por harina para todo uso.
- El tipo de levadura que utilices también afectará a la textura y el sabor de la masa de pizza. Para la base de pizza italiana más auténtica, utiliza un paquete de levadura seca activa.
- Para conseguir la cantidad perfecta de burbujas en la masa, asegúrate de extenderla justo antes de cocerla y no con demasiada antelación.
- Asegúrate de que la masa quede bien fermentada.
- Para obtener la masa más perfecta, utiliza levadura seca activa.
Conclusión
- Precalienta tu horno a la temperatura más alta (suele ser unos 250 grados Celsius) y pon una piedra para pizza o una bandeja para hornear a precalentar también.
- En un bol grande, mezcla la harina, la levadura y la sal, removiendo bien para distribuir los ingredientes de forma uniforme.
- Añade lentamente el agua templada y el aceite de oliva a los ingredientes secos, removiendo hasta que se forme una masa pegajosa.
- Pasa la masa a una superficie ligeramente enharinada y amásala durante unos 5 minutos, o hasta que la masa se vuelva suave y elástica.
- Divide la masa en porciones iguales (nota: con esta receta puedes hacer dos pizzas grandes o cuatro medianas) y dales forma de bola.
- Coloca las bolas de masa sobre una bandeja de horno o una pala de pizza ligeramente engrasadas y cúbrelas con una toalla húmeda. Deja que la masa suba en un lugar cálido durante 1 ó 2 horas, o hasta que haya doblado su tamaño.
- Perfora suavemente la masa y luego utiliza un rodillo para aplanarla hasta formar un círculo fino y uniforme.
- Una vez preparadas las bases de pizza, añade tus ingredientes favoritos y mete la bandeja o la piedra para pizza en el horno precalentado.
- Cuece las pizzas de 10 a 15 minutos, o hasta que la masa esté dorada y los ingredientes burbujeen.
- Saca las pizzas del horno y déjalas enfriar un poco antes de cortarlas y servirlas.
Consejos para hacer la masa de pizza italiana perfecta
- Al hacer la masa, asegúrate de no añadir demasiada harina, ya que puede dar lugar a una corteza dura y densa.
- Para obtener mejores resultados, se recomienda utilizar harina «00», un tipo de harina de trigo italiana finamente molida y perfecta para hacer masa de pizza. Si no encuentras harina «00», puedes sustituirla por harina para todo uso.
- El tipo de levadura que utilices también afectará a la textura y el sabor de la masa de pizza. Para la base de pizza italiana más auténtica, utiliza un paquete de levadura seca activa.
- Para conseguir la cantidad perfecta de burbujas en la masa, asegúrate de extenderla justo antes de cocerla y no con demasiada antelación.
- Asegúrate de que la masa quede bien fermentada.
- Para obtener la masa más perfecta, utiliza levadura seca activa.
Conclusión
Hacer masa de pizza italiana en casa es una actividad divertida y gratificante que resulta fácil de dominar con sólo unos ingredientes básicos y unos sencillos pasos. La clave de una base de pizza de estilo italiano perfecta es utilizar el tipo adecuado de harina, levadura y aceite de oliva, y asegurarse de no mezclar o extender la masa demasiado con antelación. Una vez perfeccionada la masa, puedes experimentar con una gran variedad de ingredientes para crear tus propias pizzas gourmet, que sin duda causarán sensación. ¡Que aproveche!